El enemigo silencioso del invierno: puede estar en tu casa y no lo sabés

Con la llegada de los fríos intensos, aumenta el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono (CO), un gas altamente tóxico que no tiene olor, color ni sabor, y que puede provocar la muerte sin dar señales previas, especialmente durante el sueño.

Este gas desplaza el oxígeno en la sangre y afecta al cerebro y al corazón. Los síntomas más comunes son dolor de cabeza, mareos, debilidad, náuseas, vómitos, dolor en el pecho, confusión y desmayos.

Las fuentes más frecuentes de emisión son estufas, calefones, braseros, salamandras, hornallas, lámparas a gas y escapes de autos obstruidos.

¿Qué hacer ante una sospecha de intoxicación?
Ventilar el lugar, evacuar a las personas afectadas y acudir de inmediato al hospital o llamar a emergencias.

¿Cómo prevenir?
✔ No uses estufas sin tiro balanceado en dormitorios o baños
✔ No duermas con estufas encendidas
✔ Revisá rejillas, conductos y artefactos con gasistas matriculados
✔ Evitá el uso de braseros o estufas a querosén
✔ No utilices hornallas para calefaccionar
✔ Mantené los ambientes ventilados

Estar alerta puede salvar vidas. Este invierno, no bajes la guardia.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación.

Es un consejo de Omint