La consistencia en la gestión empieza a pesar tanto como los resultados. En ese terreno, Sony Group Corporation volvió a posicionarse entre las compañías con mejores estándares globales al ser reconocida, por octavo año consecutivo, como una de las “World’s Most Ethical Companies”.
La distinción es otorgada por Ethisphere Institute, que este año seleccionó a 138 empresas de 19 países y 41 industrias, tras un proceso de evaluación que incluye cinco variables clave: ética y cumplimiento, gobernanza, cultura corporativa, impacto ambiental y social, y gestión de terceros.
El reconocimiento no solo mide políticas formales, sino también la capacidad de sostener prácticas consistentes en el tiempo, con foco en integridad operativa y toma de decisiones. En ese contexto, Sony refuerza una estrategia basada en su visión de largo plazo, donde la creatividad y la tecnología se articulan con estándares éticos como parte central del negocio.
Desde la compañía destacan que este logro impulsa a profundizar su programa interno de ética y cumplimiento, apoyado en su código de conducta y en una cultura organizacional que busca generar valor sostenible más allá de lo económico.
En un escenario global donde la reputación corporativa se vuelve un activo crítico, este tipo de reconocimientos empieza a funcionar como un diferencial concreto frente a inversores, socios y consumidores.
La iniciativa corresponde a Sony.


