Mar de las Pampas busca ser uno de los mejores pueblos turísticos del mundo

Mar de las Pampas dio un nuevo paso en su camino hacia uno de los reconocimientos turísticos internacionales más importantes. La localidad bonaerense recibió el certificado que acredita su participación como candidata argentina en los Best Tourism Villages 2026, iniciativa impulsada por ONU Turismo para distinguir pequeñas localidades que preservan su identidad, su patrimonio natural y cultural y desarrollan formas de turismo sostenible.

El certificado fue recibido por el secretario de Turismo, Cultura, Educación y Deportes de Villa Gesell, Emiliano Felice, acompañado por vecinos, prestadores y representantes de la Sociedad de Fomento de Mar de las Pampas. También participó Pablo Cagnoni, director nacional de Desarrollo y Promoción de la Subsecretaría de Turismo.

Ubicada a unos 382 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Mar de las Pampas construyó su identidad turística a partir de una particular combinación de mar, médanos y bosque, con una masa forestal de más de 60 años y calles de arena que respetan la topografía original de las dunas.

La propuesta incluye alojamientos integrados al paisaje, gastronomía de identidad local, artesanías y distintas experiencias vinculadas con la naturaleza y el cuidado ambiental.

Durante la visita oficial se realizaron reuniones con representantes del sector privado y recorridas por algunos de los principales atractivos de la localidad, entre ellos el sendero botánico, la casa histórica, el paseo Aldea Hippie y la Reserva Natural Municipal Faro Querandí.

Esta última protege más de 5.700 hectáreas de dunas costeras y 21 kilómetros de litoral marítimo, uno de los principales patrimonios naturales de la zona.

Mar de las Pampas integra la nómina de ocho localidades argentinas que participan este año de la convocatoria internacional. También fueron postuladas Cachi, Villa Sanagasta, Zenón Pereyra, El Trapiche, Puerto Pirámides, Tafí del Valle y Villa General Belgrano.

El desafío ahora es internacional: demostrar que el crecimiento turístico puede convivir con la conservación del paisaje, la identidad local y la calidad de vida de quienes viven en estos destinos