La Cámara de Medicina Oftalmológica advirtió sobre la delicada situación que atraviesa el sector debido al atraso de los aranceles que reciben los profesionales frente al aumento de los costos operativos y la inflación.
Según señaló el secretario general de CAMEOF, Juan Manuel Ibarguren, durante 2025 los honorarios oftalmológicos aumentaron en promedio apenas un 12,5%, mientras que la inflación acumulada alcanzó el 32,5%. En contraste, las cuotas de las prepagas registraron incrementos cercanos al 26%.
Desde la entidad sostienen que esta diferencia genera un deterioro progresivo en la sustentabilidad de consultorios y clínicas especializadas. Aseguran que los ingresos de los profesionales crecen a un ritmo muy inferior al de los gastos vinculados al funcionamiento de los centros médicos, como alquileres, equipamiento, insumos e impuestos.
La situación, afirman, también se ve agravada por la caída del empleo formal, que reduce la cantidad de personas con cobertura de salud y aumenta la demanda sobre el sistema público.
Ibarguren indicó que actualmente una consulta oftalmológica ronda los 12.000 pesos, una cifra que considera insuficiente para cubrir los costos reales de la actividad. Según explicó, el mantenimiento de un consultorio moderno requiere inversiones importantes en tecnología y equipamiento especializado.
Desde CAMEOF alertan que, de mantenerse esta tendencia, podrían producirse cierres de consultorios, dificultades para renovar tecnología y una disminución en la disponibilidad de especialistas.
La entidad reclamó la implementación de mecanismos de actualización arancelaria que permitan sostener la prestación de servicios y evitar un deterioro en el acceso de la población a la atención oftalmológica.
“Sin prestadores no hay salud. Sin salud visual no hay calidad de vida”, concluyó Ibarguren.


