Ucrania 2026: la herida abierta que desestabiliza al planeta

Este 25 de febrero de 2026 se cumplen cuatro años del inicio de la invasión ordenada por Vladimir Putin contra Ucrania, un conflicto que redefinió el mapa de la seguridad internacional y tensionó al máximo la relación entre Rusia y Occidente.

Desde aquel febrero de 2022, la guerra dejó decenas de miles de muertos, ciudades devastadas como Mariúpol y Bajmut prácticamente arrasadas, y más de diez millones de desplazados internos y refugiados en Europa. La infraestructura energética ucraniana fue blanco sistemático de ataques, afectando el suministro eléctrico y agravando la crisis humanitaria durante los inviernos más crudos.

En una entrevista con la BBC, el presidente Volodymyr Zelensky afirmó que “Putin ha iniciado la Tercera Guerra Mundial”, en alusión al impacto global del conflicto, que ya no se limita al frente militar sino que incluye guerra híbrida, ciberataques, presión energética y una reconfiguración de alianzas estratégicas.

En el plano geopolítico, la expansión de la OTAN con la incorporación de nuevos miembros europeos fue una consecuencia directa de la invasión, mientras que Estados Unidos y la Unión Europea incrementaron sanciones económicas sin precedentes contra Moscú. Sin embargo, Rusia sostuvo su economía apoyándose en nuevos mercados energéticos y en una mayor articulación con potencias asiáticas.

Moscú reconoció que no alcanzó todos sus objetivos iniciales —entre ellos una rápida caída del gobierno en Kyiv— y admitió que el conflicto se convirtió en una guerra de desgaste. En paralelo, Ucrania profundizó su dependencia de la ayuda militar y financiera occidental para sostener su capacidad defensiva.

Cuatro años después, el saldo no es solo militar. Ucrania enfrenta una crisis demográfica severa: caída de la natalidad, migración masiva y una generación marcada por la guerra, con miles de viudas y huérfanos. Europa, por su parte, rediseñó su matriz energética para reducir la dependencia del gas ruso, alterando los mercados globales.

El aniversario encuentra al conflicto lejos de una solución diplomática clara. Las negociaciones siguen estancadas y el frente permanece activo, mientras el mundo observa un escenario que cambió para siempre el equilibrio de poder global.