El crecimiento económico y la sustentabilidad comienzan a convivir como dos objetivos inseparables para las compañías que buscan protagonizar el futuro. En ese camino, los nuevos modelos de negocio incorporan no solo resultados financieros, sino también el impacto generado sobre el ambiente, las comunidades y las personas.
El Informe Integrado 2025 presentado por la compañía muestra los avances hacia una estrategia que busca convertirse en un negocio 100% regenerativo para 2050, con una mirada basada en cuatro capitales: financiero, natural, social y humano.
Durante el último ejercicio, se registraron ingresos netos por R$ 22,2 mil millones y un EBITDA recurrente de R$ 3,1 mil millones, con un margen del 14,1%. La ganancia neta alcanzó R$ 974 millones, mientras que la estructura financiera mantuvo niveles sólidos.
Uno de los principales hitos del año fue la finalización de la integración con Avon en América Latina, un proceso que permitió avanzar hacia una estructura operativa más ágil y eficiente.
En materia ambiental, los resultados también marcaron avances importantes. Se alcanzaron anticipadamente objetivos vinculados a los bioingredientes provenientes de la Amazonia, con 52 activos en el portafolio, superando la meta prevista para 2027. Además, se logró un 30,1% de contenido plástico reciclado en los envases y la certificación de trazabilidad en cadenas críticas como mica, papel y aceite de palma.
La compañía también amplió su trabajo con comunidades agroextractivistas amazónicas, llegando a 46 comunidades y superando los objetivos establecidos para 2030. La inversión directa en estas comunidades alcanzó R$ 62,39 millones durante 2025, un crecimiento del 29% respecto al año anterior.
En el plano climático, se informó una reducción del 17% en las emisiones absolutas de carbono de los alcances 1, 2 y 3, junto con avances en el uso de ingredientes renovables y fórmulas biodegradables.
La innovación fue otro de los ejes centrales, con la integración de las áreas de investigación y desarrollo de Natura y Avon, lo que permitió reducir los tiempos de lanzamiento de nuevos productos entre un 20% y un 40%.
El informe también destaca el avance en materia de transparencia, siguiendo estándares internacionales como GRI, SASB, TCFD, TNFD y CDP, con procesos de aseguramiento externo para garantizar información comparable y verificable.
“En Natura entendemos que un informe no es el punto de partida ni un ejercicio de rendición de cuentas, es una herramienta clave para gestionar y construir el futuro que queremos. Medir nuestros impactos, compartirlos con transparencia y asumir los desafíos que todavía tenemos por delante, es la forma de transformar nuestras convicciones en decisiones concretas para seguir avanzando hacia un modelo de negocio 100% regenerativo”, afirmó Paola Nimo, Gerenta de Sustentabilidad de Natura Mercado Sur.
Con esta estrategia, Natura busca consolidar un modelo donde la innovación, la rentabilidad y el impacto positivo puedan avanzar en conjunto, con el desafío de transformar la manera en que las empresas generan valor para la sociedad y el planeta.
Este camino marca un cambio de paradigma: pasar de la sustentabilidad tradicional, enfocada en reducir impactos negativos, hacia un modelo regenerativo que busca generar impactos positivos, recuperando ecosistemas, fortaleciendo comunidades y creando valor a largo plazo.


