La revolución de la construcción llegó al barro: así funciona Barrobot, el desarrollo argentino

En San Javier, en el Valle de Traslasierra, un desarrollo argentino está marcando un nuevo camino para la construcción sustentable. El proyecto Barrobot, impulsado por Agustín Gore y Gustavo Mutio, creó una impresora 3D de gran tamaño capaz de levantar viviendas utilizando una mezcla de barro, arena, fibras naturales y agua.

La tecnología funciona mediante un sistema automatizado que deposita el material capa por capa siguiendo un diseño digital. Además, incorpora una estructura interna inspirada en los panales de abejas, lo que reduce el consumo de material y mejora el aislamiento térmico de las paredes.

El primer prototipo es un domo de 28 metros cuadrados que demandará entre 100 y 110 horas netas de impresión. La impresora, sin embargo, puede construir viviendas de hasta 80 metros cuadrados y permite incorporar durante la obra las instalaciones eléctricas, sanitarias y los refuerzos estructurales.

Uno de los principales objetivos del proyecto es contribuir a reducir el déficit habitacional mediante un sistema de construcción más rápido, con prácticamente cero desperdicio de materiales y utilizando recursos naturales disponibles en cada región.

Barrobot se posiciona como uno de los primeros desarrollos de este tipo en el mundo y el primero de América del Sur, combinando innovación tecnológica con técnicas tradicionales de bioconstrucción.