En el marco del Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, especialistas plantean que el eje de la discusión ya no debería centrarse únicamente en la prohibición de determinadas sustancias, sino en estrategias que reduzcan los riesgos para la salud y promuevan el acompañamiento profesional.
La experiencia de distintos equipos médicos muestra que una gran cantidad de personas ya utiliza cannabis medicinal antes de consultar con un profesional. El desafío, sostienen, es transformar ese consumo informal en tratamientos con seguimiento clínico, información basada en evidencia y acceso dentro del marco legal.
En Argentina, el Registro del Programa de Cannabis (Reprocann), creado por la Ley 27.350 y reglamentado mediante el decreto 883/20, permite que pacientes con indicación médica puedan acceder a una autorización para el cultivo con fines terapéuticos.
Según datos relevados por Clinicann, seis de cada diez pacientes ya consumían cannabis medicinal antes de realizar su primera consulta. Además, más del 80% aseguró que ese fue su único contacto con un médico durante el último año, convirtiendo a esta herramienta en una puerta de ingreso al sistema de salud.
Los profesionales explican que el seguimiento médico permite establecer dosis adecuadas, controlar la evolución de cada paciente y brindar información confiable, reduciendo los riesgos asociados a la automedicación.
Desde el punto de vista clínico, también destacan el potencial del cannabis medicinal para disminuir el uso de medicamentos con mayores efectos adversos, como opioides, benzodiacepinas e hipnóticos. De acuerdo con los datos difundidos por la institución, cerca del 39% de los pacientes logra dejar de utilizar opioides tras incorporar cannabis medicinal, mientras otro porcentaje similar consigue reducir significativamente las dosis.
Los especialistas agregan que la incorporación de esta alternativa terapéutica mejora la calidad de vida en la mayoría de los pacientes, favorece la funcionalidad física y contribuye a aliviar distintos cuadros de dolor.
Otro de los cambios recientes fue la agilización del Reprocann. Luego de períodos en los que las autorizaciones podían demorar varios años, la implementación de un nuevo sistema redujo los tiempos de aprobación, facilitando el acceso para quienes cuentan con prescripción médica.
Para los expertos, el objetivo no es reemplazar otros tratamientos, sino ampliar las opciones terapéuticas disponibles y ofrecer acompañamiento profesional para minimizar riesgos y mejorar la calidad de vida.
La información fue difundida por Clinicann, clínica digital especializada en cannabis medicinal y telemedicina.


