El sistema alimentario mundial entra en una transformación histórica: un negocio de 3,1 billones hacia 2035

El sistema alimentario mundial enfrenta una transformación profunda impulsada por la innovación tecnológica, la sostenibilidad y el cambio en las preferencias de los consumidores. Un nuevo informe advierte que los próximos años serán decisivos para redefinir cómo se producen, procesan y consumen los alimentos en todo el planeta.

Un estudio de PwC titulado Future of Food 2.0: Capturing Growth in a Transforming Global Food Ecosystem proyecta que las áreas emergentes vinculadas a la alimentación podrían alcanzar un valor de 3,1 billones de dólares hacia 2035, impulsadas por la innovación, la digitalización y nuevas demandas sociales.

El informe identifica tres grandes segmentos de crecimiento. En producción, destacan la infraestructura agropecuaria, los sistemas de producción conectados y los insumos de nueva generación. En procesamiento, ganan relevancia los envases sostenibles, los ingredientes innovadores, las proteínas alternativas y las tecnologías de procesamiento avanzado. En consumo, se consolidan tendencias vinculadas a la salud, la nutrición, la experiencia de compra y la conveniencia.

Según el análisis, la presión para producir alimentos de manera más sostenible será cada vez mayor, tanto por la demanda de los consumidores como por las regulaciones ambientales. En este contexto, las empresas deberán integrar la sostenibilidad en sus estrategias de negocio y apostar por alianzas estratégicas y tecnologías emergentes para reducir riesgos asociados a la volatilidad del mercado y al cambio climático.

El estudio también subraya que el sistema alimentario global atraviesa una transformación estructural, que obliga a replantear los modelos productivos tradicionales. En países con fuerte base agroindustrial como Argentina, el mayor potencial está en la modernización del campo mediante AgTech, el uso de datos y el desarrollo de insumos innovadores.

La investigación concluye que sectores como la agricultura conectada, la infraestructura agrícola y los envases sostenibles podrían generar ingresos por 3,1 billones de dólares para 2035, con un crecimiento anual cercano al 7,7%. En ese escenario, la adopción de tecnologías de vanguardia, el uso de energías renovables y el desarrollo de soluciones de empaque ecológico aparecen como factores clave para mejorar la competitividad global del sector alimentario.

PwC Argentina.