La sustentabilidad dejó de estar enfocada exclusivamente en la reducción de emisiones y la eficiencia energética para convertirse en un eje transversal de gestión dentro de las organizaciones. Cada vez más empresas impulsan iniciativas destinadas a generar cambios culturales, fortalecer el compromiso de los colaboradores y fomentar prácticas responsables tanto dentro como fuera del ámbito laboral.
En este contexto, Henkel presentó nuevos objetivos globales para 2030, entre ellos el diseño del 100% de sus envases para que sean reciclables o reutilizables, una mayor incorporación de materiales reciclados y el objetivo de alcanzar emisiones netas cero para 2045.
En Argentina, la compañía avanza con proyectos vinculados a energías renovables. Su planta de Chivilcoy opera con abastecimiento energético 100% renovable, mientras que en las oficinas de San Isidro se instalan paneles solares que permitirán cubrir gran parte de la demanda eléctrica con energía limpia.
Además de las acciones ambientales, la estrategia incluye programas comunitarios, jornadas de forestación y actividades orientadas al bienestar de los colaboradores. Desde la empresa sostienen que el desafío actual consiste en transformar los compromisos de sustentabilidad en hábitos cotidianos que generen impacto a largo plazo.
Henkel.


