21 grandes bancos se unen para crear una nueva stablecoin

La banca internacional acelera su desembarco en el dinero digital. Veintiuna instituciones financieras de Norteamérica, Europa, Asia, Medio Oriente y África anunciaron su compromiso de crear una nueva compañía destinada a emitir una stablecoin, inicialmente respaldada por reservas y denominada en dólares.

La nueva empresa comenzaría a operar durante la segunda mitad de 2026, mientras que el lanzamiento comercial de la stablecoin está previsto para el primer semestre de 2027, sujeto a las condiciones necesarias para completar la operación.

El proyecto tiene una mirada global. La primera stablecoin estará vinculada al dólar estadounidense, pero el grupo ya anticipa una expansión hacia otras monedas de los países del G-7, con el euro como una de las principales prioridades.

Entre las 21 instituciones participantes se encuentran Bank of America, Capital One, Citi, Goldman Sachs, Wells Fargo, Santander, BBVA, Deutsche Bank, UBS, MUFG Bank y Standard Bank, entre otras.

La iniciativa busca combinar la tecnología blockchain con los estándares de la banca tradicional, especialmente en materia de cumplimiento normativo, gobernanza, seguridad y gestión de riesgos. La nueva moneda digital podría utilizarse tanto en operaciones mayoristas e institucionales como en el mercado minorista.

Uno de los principales objetivos será facilitar los pagos transfronterizos y la liquidación de activos digitales, utilizando dinero digital con respaldo y bajo controles similares a los que exige el sistema financiero tradicional.

El proyecto tiene además un fuerte componente regulatorio. El grupo pretende adecuar su funcionamiento a la legislación genius de Estados Unidos sobre stablecoins y al reglamento mica de la Unión Europea para los mercados de criptoactivos.

El movimiento tiene un antecedente. En octubre de 2025, un grupo inicial de diez bancos había comenzado a analizar la posibilidad de crear una forma de dinero digital respaldada por reservas en una relación 1 a 1. Ahora, ese grupo creció hasta reunir a 21 instituciones financieras.

La señal que llega desde la banca internacional es clara: las grandes entidades financieras ya no quieren observar desde afuera el crecimiento de las stablecoins y la tecnología blockchain. Quieren participar directamente en la construcción del dinero digital que podría utilizarse en los mercados del futuro.