Unilever, a través de su marca Knorr, presentó los diez principios de agricultura regenerativa para Latinoamérica, basados en la Guía de Agricultura Regenerativa publicada por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Esta herramienta se desarrolló tras más de 30 años de articulación público-privada entre ambas instituciones, combinando conocimientos científicos y técnicos con recursos aplicados al desarrollo de prácticas agrícolas sostenibles.
La guía propone una mirada integral para la toma de decisiones en sistemas productivos, considerando factores ambientales, tecnológicos, económicos, sociales y culturales. Sus diez principios buscan regenerar los ecosistemas, potenciar la productividad y conservar los recursos naturales, especialmente el suelo, el agua y la biodiversidad. Estos principios son: minimizar el laboreo del suelo, mantener cobertura vegetal activa, diversificar cultivos, nutrir el suelo orgánicamente, prevenir la erosión, evitar pérdidas por lixiviación, usar eficientemente el agua, reducir agroquímicos, conservar hábitats naturales y promover la biodiversidad funcional.
Desde 2022, Unilever implementa prácticas de agricultura regenerativa en Mendoza y San Juan para el cultivo de vegetales destinados a productos Knorr. “Este proyecto está guiado por un equipo interdisciplinario de diez expertos que capacitan y acompañan a todos los productores vinculados a la compañía”, señala Natalia Giraud, directora de Asuntos Corporativos de Unilever Cono Sur.
A fines de 2024, junto al INTA, la compañía presentó el informe Aprendizajes y desafíos sobre la Agricultura Regenerativa en Argentina, que recopila los avances logrados y el impacto de la experiencia. Hernán Sperber, director de la Unidad de Negocios de Alimentos, destacó que este trabajo permite a los consumidores acceder a vegetales cultivados bajo un modelo que regenera el suelo y cuida el ambiente.
Entre los principales resultados figuran: 3200 toneladas de vegetales deshidratados, desarrollo de cinco nuevas variedades hortícolas, conformación de un equipo técnico en tres estaciones experimentales del INTA en Mendoza y el trabajo conjunto con siete horticultores locales que hoy mejoran su desempeño económico, ambiental y social.


