En una industria presionada por los desafíos ambientales y la necesidad de optimizar recursos, Aerolíneas Argentinas incorporó un nuevo Boeing 737 MAX cero kilómetro, que aterrizó en el país el pasado sábado. Se trata del decimocuarto avión de este modelo que suma la compañía, con matrícula LV-KNP, y se espera que entre en operación antes de la temporada de verano.
Más allá de su aporte operativo, la llegada del 737 MAX refuerza la estrategia de renovación de flota con criterios de eficiencia energética y reducción de emisiones. Estos aviones consumen menos combustible, reducen la huella sonora en un 40% y emiten 50% menos óxidos de nitrógeno (NOx) que los límites fijados por la OACI, marcando una mejora significativa frente a los modelos anteriores.
El ahorro operativo —estimado en un 8% menor costo por asiento— se traduce también en una menor presión ambiental por vuelo. La compañía avanza así en un proceso que combina eficiencia económica con sostenibilidad ambiental, alineando su plan de modernización con los estándares internacionales de aviación verde.
El LV-KNP comenzará a cubrir rutas nacionales y regionales, y antes de fin de año se espera la llegada de otra aeronave similar, consolidando el programa de renovación que busca no sólo mejorar la experiencia de los pasajeros, sino también reducir la huella de carbono de la aerolínea.
La estrategia de Aerolíneas apunta a construir un modelo de gestión sustentable a mediano y largo plazo, en sintonía con la transición global hacia una aviación más responsable y consciente del impacto ambiental.


