Representantes del Gobierno, instituciones académicas, organizaciones sociales y el sector privado trabajan de manera conjunta en la creación de la Bolsa de Carbono Azul de la República Dominicana. Se trata de un instrumento financiero que permitirá canalizar inversiones hacia la conservación de ecosistemas marinos y costeros, como los manglares y humedales.
La iniciativa busca posicionar al país como emisor regional de créditos de carbono, generados a partir de la protección y restauración de estos ecosistemas, claves en la lucha contra el cambio climático.
El proyecto fue analizado durante el taller “Sistemas de Manglares y Bolsa de Carbono Azul”, realizado en la Universidad Federico Henríquez y Carvajal, en Santo Domingo. Allí se compartieron estudios técnicos y experiencias que permitirán fortalecer el protocolo nacional para el manejo de estos créditos, con enfoque en sostenibilidad, salvaguardas y participación comunitaria.
Actualmente, República Dominicana cuenta con más de 145 mil hectáreas de manglares y humedales que podrían integrarse a este mercado ambiental. Esto no solo traería beneficios ecológicos, sino también oportunidades económicas y sociales para las comunidades costeras.
Las instituciones participantes destacaron que esta Bolsa de Carbono Azul será una herramienta clave para acelerar la acción climática nacional y atraer inversión verde, bajo estándares internacionales.
Un paso firme hacia un modelo de desarrollo más sostenible y resiliente, con base en la conservación de los ecosistemas que protegen nuestras costas y capturan carbono de manera natural.


