Récord de calor y consumo eléctrico: la COP30 pone a los edificios en el centro del desafío climático

Las olas de calor extremo ya son parte del paisaje urbano y desafían la forma en que se diseñan, construyen y climatizan los edificios. En Buenos Aires, el verano aún no comenzó y las altas temperaturas anticipan otra temporada sofocante. El año pasado, la Argentina alcanzó un récord histórico de demanda eléctrica —30.240 MW— durante una ola de calor que dejó a miles de usuarios sin servicio. La situación reveló una vulnerabilidad que se repite en muchas ciudades: no estamos preparados para el cambio climático.

El debate sobre cómo reducir el consumo energético sin perder confort ocupa un lugar central en la COP30, que se realiza en Belém, Brasil. En ese contexto, Daikin, empresa japonesa especializada en climatización, presentó un sistema que combina ventilación y aire acondicionado inteligente capaz de reducir hasta un 40% el consumo de energía. La tecnología ajusta automáticamente su funcionamiento según las condiciones ambientales, evitando el sobreenfriamiento y regulando la humedad.

“Los edificios del futuro deberán ser cómodos y responsables con el ambiente”, señala Alejandra Torrillas, HVAC DX Sales Manager de Daikin Air Conditioning Argentina. “Con equipos más eficientes y el uso de energías renovables, podemos avanzar hacia construcciones que consuman menos, emitan menos y mejoren la calidad de vida”.

El cambio ya se percibe. Según CAMMESA, en octubre de 2025 las fuentes eólica y solar aportaron el 41,4% del total energético del país, un récord histórico. Pero el desafío sigue siendo enorme: la Agencia Internacional de Energía proyecta que para 2050 habrá 4.000 millones de equipos de aire acondicionado más en uso, lo que podría duplicar las emisiones globales si no se adoptan tecnologías limpias.

La climatización eficiente aparece así como una pieza clave para construir ciudades resilientes capaces de resistir el calor sin colapsar.