“La mayor renovación del transporte porteño en años ya está en marcha”

Un movimiento estratégico en el transporte urbano marcará los próximos meses en el AMBA. La compañía concretó la adquisición de 150 colectivos propulsados a Gas Natural Comprimido, cuya producción fue supervisada directamente en la ciudad china de Xiamen. La iniciativa forma parte de una inversión de USD 45 millones destinada a modernizar integralmente las líneas que opera en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y consolida un avance tangible hacia energías más limpias en el sistema de movilidad.

Las unidades ya se encuentran en traslado y comenzarán a llegar entre diciembre y enero, habilitando una etapa centrada en eficiencia ambiental y menores costos operativos. Para la empresa, haber verificado en planta la calidad final y el proceso de embarque constituye un hito que proyecta una transformación profunda en el servicio urbano.

Los nuevos buses a GNC permiten reducir material particulado, disminuir emisiones de NOx y bajar hasta un 25% el CO₂ por kilómetro. Su operación más silenciosa contribuye a un entorno urbano menos agresivo y a una experiencia de viaje más confortable. En conjunto, el impacto ambiental equivaldría a reemplazar 1.500 vehículos diésel tradicionales, fortaleciendo además los objetivos climáticos impulsados por la Ciudad de Buenos Aires.

El uso de GNC representa hoy la opción más accesible y escalable para acelerar la transición energética del transporte, con disponibilidad garantizada, infraestructura consolidada y beneficios económicos relevantes. Cada unidad incorpora sistemas ADAS, cámaras, telemetría inteligente y sensores que permiten mantenimiento predictivo y mayores estándares de seguridad.

La fabricación de toda la flota se completó en apenas 16 días hábiles, reflejando una capacidad industrial de alto volumen y tiempos de entrega acotados.
Al final del proceso, la operación se articula con el fabricante internacional King Long y el Grupo Metropol.