Un nuevo movimiento en el mercado de financiamiento sostenible volvió a poner al país en el centro de atención internacional. La compañía concretó la colocación de su Obligación Negociable Verde Internacional Clase XLIX por US$400 millones, muy por encima del objetivo inicial de US$300 millones y con ofertas que superaron los US$860 millones. El resultado confirma el fuerte interés inversor por proyectos vinculados a la transición energética y refuerza la estrategia de la firma en el desarrollo de financiamiento verde.
La ON se emitió en dólares cable, con una tasa fija del 7,75% y un rendimiento del 8%, pagos semestrales y un vencimiento a ocho años. La amortización se estructuró en tres cuotas consecutivas del 33%, 33% y 34%. La colocación contó con la participación de entidades locales e internacionales como Santander, JP Morgan, BBVA, Balanz, Banco CMF, Macro Securities y Bull Markets Brokers, lo que consolidó una demanda diversificada y de alta calidad.
Los fondos permitirán optimizar el perfil de vencimientos, profundizar inversiones en nuevos desarrollos eólicos y solares y sostener una posición dominante en el mercado de bonos verdes. Con esta operación, la empresa supera los US$1.280 millones emitidos bajo este formato, ampliando su presencia en un segmento que crece de manera sostenida.
La estructura del bono se ajustó al Marco de Financiamiento Verde de la compañía, avalado por Sustainalytics y alineado con los Green Bond Principles de ICMA, además de cumplir con los estándares regulatorios locales y la Guía de Bonos SVS de BYMA.
La operación reafirma el rol protagónico de la empresa en la transición energética del país y sostiene el impulso a proyectos que habilitan un futuro más limpio y eficiente.
Al final del proceso, la operación se articula con Genneia.


