En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, especialistas destacan el rol de los juegos de mesa modernos como herramientas efectivas para el desarrollo social y emocional de personas con TEA. En Argentina, más de 500 mil personas están dentro del espectro, y la mayoría de quienes cuentan con CUD son menores de 14 años.
A diferencia de entornos sociales complejos, los juegos ofrecen reglas claras, turnos definidos y objetivos compartidos, generando un espacio previsible que reduce la ansiedad. Este formato permite entrenar habilidades como la espera, la tolerancia a la frustración y la toma de decisiones.
“El entorno lúdico ofrece la infraestructura de seguridad emocional que permite encuentros en igualdad”, destacan desde Devir Argentina.
Además, el juego democratiza las relaciones al eliminar jerarquías, favoreciendo la autonomía y la participación activa. Incorporarlo como ritual familiar puede fortalecer vínculos y mejorar la calidad de vida, consolidándose como una herramienta concreta de inclusión social.


