Todo comenzó 8 años atrás, con la sociedad de Federico Angelinetti y Lucas Piacenti, dos amigos de
un club de Rugby, con necesidad común: encontrar los productos adecuados para alimentarse más
natural y saludablemente. En esa búsqueda, detectaron que el mercado local no ofrecía variedad de
propuestas en comparación a Estados Unidos o Europa. Y, por sugerencia de la hermana de Lucas
que vivía en el exterior, decidieron empezar investigando un producto en particular: la bebida
vegetal de almendras; mejor conocida como “leche de almendras”. “Esto nos llevó a instalarnos en el
laboratorio de mi abuelo cerrado desde el año 1999, con algunos equipos prestados y otros hechos a
medida para nosotros, y emprendimos el proyecto de crear una bebida a base de almendras
saludable, y con un proceso de producción sostenible” recuerda Angelinetti.
Luego de seis meses de arduo trabajo, obtuvieron una bebida desarrollada desde la propia semilla;
sin aditivos ni conservantes, únicamente a base de almendras (100 gr/L), agua y sal marina.
“Logramos un proceso de producción sostenible que va desde el procesamiento de almendra entera
con agua, posterior filtración, pasteurización y envasado. Con la seguridad de este producto,
empezamos la búsqueda de instalarnos en el mercado local y sumamos a Lio Sauro nuestro tercer
socio.” Explica Lucas Piascentti.
Tras la gran aceptación que tuvo este primer lanzamiento en el mercado de alimentos saludables, los
socios decidieron incorporar la versión de vainilla y chocolate listas para tomar, además de una
propuesta de bebida a base de coco. El éxito de las bebidas llevó a estos jóvenes emprendedores a
expandir su portfolio a otros productos complementarios como las mantequillas de maní y el
creamer para cocinar, también a base de almendras.


