La aprobación del proyecto de ley en la Cámara de Diputados de Brasil marca un hecho inusual en Brasilia, donde los parlamentarios ruralistas, que constituyen la bancada más numerosa del Congreso, se alinearon con el gobierno de Lula para responder a la imposición de aranceles por parte de Donald Trump.
En la sesión previa a la votación, el presidente de la Cámara, Hugo Motta, destacó que este episodio deja una enseñanza clara: «No existe un Brasil de izquierda o de derecha. Solo existe el pueblo brasileño».
Inicialmente concebido para defender al sector agropecuario de las restricciones ambientales impuestas por Europa, el texto aprobado amplía su alcance. Ahora, establece que cualquier país o bloque económico que aplique medidas unilaterales perjudiciales para los bienes y productos brasileños podrá enfrentar medidas de reciprocidad.
El nuevo marco legal otorga a Brasil la facultad de suspender concesiones comerciales y de inversión, así como de revisar compromisos en acuerdos de propiedad intelectual. Con ello, el país gana flexibilidad para proteger sus intereses económicos y comerciales en el escenario global.
La votación se llevó a cabo luego de que Trump anunciara la imposición de un arancel del 10% sobre productos importados de varios países, incluido Brasil. Con esta ley, el gobierno brasileño tendrá herramientas para responder a tales medidas, a la espera de la sanción presidencial.


