Los bitrenes —camión tractor con dos remolques— llegaron a Argentina en 2018 como una alternativa de transporte de carga más eficiente, segura y sostenible. Pueden transportar entre 60 y 75 toneladas, consumen un tercio menos de combustible y emiten 32% menos CO₂ que los camiones tradicionales. Incorporan tecnología avanzada como frenos ABS y EBS, control de estabilidad, monitoreo por GPS y límite de velocidad a 80 km/h, lo que los hace incluso más seguros que los camiones convencionales. Empresas como Quilmes, YPF, Coca-Cola, Ternium, Renault y Toyota ya los utilizan, aunque su flota en el país sigue siendo mínima: menos del 0,01% del parque automotor.
Legalmente, los bitrenes fueron autorizados oficialmente a través de la Ley 24.449 y el Decreto 779/95, con modificaciones a partir de 2018. El 19 de agosto de 2025, la Resolución 1196/2025 publicada en el Boletín Oficial estableció la libre circulación nacional de bitrenes de hasta 30,25 metros, eliminando restricciones administrativas y horarios, aunque se mantienen limitaciones técnicas en tramos de riesgo.
Sin embargo, la infraestructura vial del país está en crisis. De los 15.000 km teóricos habilitados, apenas 1.800 km son realmente transitables, debido a tramos inconexos, puentes antiguos, rutas deterioradas y banquinas insuficientes. La circulación masiva de bitrenes podría agravar el deterioro de pavimentos y estructuras, aumentar riesgos en curvas y accesos, y generar conflictos con el transporte urbano y camiones tradicionales. Expertos advierten que, aunque la tecnología del bitren los hace seguros, las rutas argentinas no están preparadas para soportar el tránsito intensivo de vehículos de 75 toneladas y más de 25 metros de largo.
En conclusión, los bitrenes representan una oportunidad histórica para mejorar la eficiencia logística, reducir costos y disminuir emisiones de carbono. Pero sin inversión en infraestructura vial y corredores conectados, su expansión podría generar problemas serios de seguridad y acelerado desgaste de rutas, transformando una solución tecnológica en un riesgo para la movilidad y el transporte nacional.
Desde Radionegocios nos hacemos estas preguntas:
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Infraestructura: ¿Qué inversiones inmediatas y estratégicas se necesitan para reforzar rutas, puentes y accesos críticos, de manera que soporten el tránsito de bitrenes sin comprometer la seguridad vial?
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Planificación y corredores: ¿Cómo se puede diseñar una red de corredores conectados y continuos para bitrenes, que integre tramos urbanos, industriales y logísticos, evitando cuellos de botella y tramos inconexos?
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Regulación y coordinación: ¿Qué coordinación efectiva entre Estado, empresas y transportistas es necesaria para garantizar que la expansión de bitrenes no agrave el deterioro vial ni genere conflictos con el transporte tradicional?


