Un equipo de investigadores argentinos identificó una vulnerabilidad en determinados cánceres de mama que dejan de responder a las terapias hormonales, un problema que representa uno de los principales desafíos en el tratamiento de la enfermedad.
El estudio demostró que, cuando la proteína FGF2 se acumula en el núcleo de las células tumorales, disminuye la presencia de los receptores hormonales tradicionales y se activan mecanismos alternativos que permiten que el tumor siga creciendo y aumente su capacidad de generar metástasis.
Los científicos observaron que este cambio favorece la activación del receptor de andrógenos y de la vía de señalización Wnt, dos procesos asociados con un comportamiento más agresivo del cáncer.
El hallazgo más prometedor fue comprobar que el bloqueo simultáneo de ambas vías, mediante fármacos que actualmente se encuentran en investigación clínica, logró reducir significativamente el crecimiento tumoral y la diseminación de la enfermedad en modelos experimentales.
Los investigadores destacan que aún no se trata de un tratamiento disponible para pacientes, sino de un avance preclínico que deberá ser validado mediante ensayos clínicos antes de llegar a la práctica médica.
Además, el trabajo abre la posibilidad de utilizar la proteína FGF2 y el receptor de andrógenos como biomarcadores para identificar qué pacientes podrían beneficiarse de futuras terapias personalizadas, en línea con la medicina de precisión.
El estudio fue publicado en la revista científica British Journal of Cancer y representa un nuevo aporte de la investigación argentina al desarrollo de tratamientos más específicos contra el cáncer.
Fundación SALES, junto al CONICET, impulsa esta línea de investigación a través del programa Cáncer con Ciencia, que trabaja desde hace décadas en el desarrollo de terapias innovadoras y en el acompañamiento de pacientes y sus familias.



